Nombre estudiante:
Maria Coromina Renart
Entrevistamos a Maria Coromina Renart
¿Cómo describirías el camino hasta llegar a la universidad? ¿Cómo valoras tu experiencia en tu paso por la ESO y el Bachillerato?
Mi camino hasta llegar a la universidad no ha sido fácil porque siempre he pensado que la escuela no es inclusiva. El ambiente escolar no está preparado para todo el mundo; el ruido, las macroaulas, el número de alumnos, etc.
Mi curiosidad para aprender siempre ha sido enorme y este aspecto pienso que ha sido clave en el esfuerzo que he puesto para llegar a la universidad. Aun así, también doy gracias a diferentes personas como por ejemplo profesores y familiares que me han ayudado a llegar donde estoy actualmente, sobre todo durante la ESO y el Bachillerato.
¿Siempre has tenido claro qué carrera universitaria querías estudiar?
Tal y como decía, muchas veces me he sentido incomprendida por el sistema educativo y por ello desde muy pequeña siempre he sabido que me quería dedicar a una profesión del ámbito psicoeducativo. Me encanta todo lo que tiene que ver con nuestro cerebro porque nos permite entender muchísimo el funcionamiento de cada persona y, por tanto, la raíz de muchos de nuestros errores. No obstante, no fue hasta un mes antes de la selectividad que tuve 100% claro que quería estudiar Educación Social. Siempre me ha emocionado mucho poder ayudar a las personas, sobre todo aquellas que como yo en alguna ocasión se habían sentido invisibles. Poder acompañar emocionalmente a las personas, poder ser aquella persona que en algún momento todo el mundo ha necesitado es lo que realmente me hace feliz, por lo tanto, esto es lo que finalmente me hizo decantar por este grado.
¿Con qué dificultades te encontraste en el momento de acceder a la universidad?
n el momento de acceder en la universidad me encontré principalmente con dificultades económicas, puesto que los precios universitarios son muy elevados. A pesar de que desde pequeña siempre había estado ahorrando, es muy difícil poder pagarlo todo: la matrícula, el material académico, la manutención, etc. Este hecho genera mucha angustia.
¿Qué te ha aportado o que permite la beca de la Fundación Maria Rosa Sans?
La beca de la Fundación Maria Rosa Sans me ha aportado, sobre todo, tranquilidad emocional. El hecho de saber que, por ejemplo, tengo la matrícula de la universidad pagada cada año me ayuda a poderme centrar en los estudios y a formarme como futura profesional sin tenerme que preocupar por sí en algún momento tendré que dejar la carrera porque no la puedo pagar. También me da esperanza porque veo que el factor económico no es determinante si hay ilusión, esfuerzo y ganas para seguir aprendiendo.
¿Crees que sin la beca actualmente tu situación sería diferente?
Sí. Creo que sin la beca la situación sería muy diferente porque tendría que trabajar mientras estudio y esto me sacaría tiempo para estudiar. Como resultado de esto, mi formación sería menos profunda y de mucha menos calidad.
¿Te gusta la carrera que estás estudiando? Está cumpliendo tus expectativas? ¿Qué valoración haces del / los primer / curso / s?
Me encanta. Cuando empecé había asignaturas que me parecían aburridas puesto que el contenido que se impartía era muy general. No obstante, a medida que he ido avanzando en el grado, he podido hacer prácticas, entender a fondo más cuestiones y elegir optativas, hecho que me ha animado mucho. Un aspecto que me gusta mucho de la universidad es que las clases son mucho más dinámicas de lo que me imaginaba y siempre se basan en casos. Además, el hecho de poder tener visitas constantes de educadores que trabajan en diferentes ámbitos creo que enriquece mucho nuestro aprendizaje porque nos permite conocer nuevas perspectivas.
¿Cómo te planteas los próximos años en la universidad?
Los próximos años me los planteo especializándome más, acabando el grado y realizando un máster.
¿Tienes o empiezas a tener claro hacia dónde te gustaría orientar tu futuro profesional?
Sí, las prácticas me han permitido ver que me gusta mucho más trabajar con niños que con adolescentes y adultos. Me gustaría realizar intervenciones psicoeducativas individuales y grupales en personas de estas edades. Me gustaría que fuera en alguna escuela o en algún centro terapéutico y me gustaría mucho trabajar desde la perspectiva de la psicología que está englobada dentro de la educación social.
¿Piensas que iniciativas como las de la Fundación Maria Rosa Sans son necesarias? ¿Por qué?
¡Por supuesto! Pienso que son muy importantes porque dan oportunidades que pueden ayudarte mucho en tu futuro. Me sabe muy mal cuando veo personas que, como yo, siempre han querido estudiar y no lo han podido hacer debido a su situación económica. Siento que sin estas oportunidades se cortan las alas a muchos jóvenes que quieren forjar su futuro y que serían magníficos profesionales.
¿Qué consejo darías a los jóvenes que, como tú, tienen ganas de estudiar una carrera universitaria, pero que se pueden encontrar con alguna dificultad que los hace replanteárselo?
Yo los diría dos cosas: en primer lugar, que busquen herramientas para poder hacer frente a aquellos aspectos que les dificultan llegar a su objetivo como por ejemplo informarse sobre las diferentes ayudas que existen. En segundo lugar, les diría que no se rindan y que apuesten por lo que realmente quieren. Si no lo hacen ellos, no lo hará nadie. Cuando una persona persigue miles de veces su objetivo, muchos intentos acaban siendo fallidos pero alguno da resultado. En mi caso, muchas veces las circunstancias me iban en contra, pero al final el hecho de no dejar nunca de apostar por mí es lo que me ha hecho llegar donde soy ahora.